Artículo sobre el «Festival Siete Aceitunas Solidarias y Un Lagarto» publicado en Diario Jaén (25/10/2015)

A diario recibo apoyo de mucha gente. Mentiría si diría que no me enorgullece ver comentarios como “Eres un crack”, “Ole tú”… Les agradezco inmensamente todos y cada uno de esos mensajes. No pierdan esa costumbre que les aseguro que ayuda a seguir en la lucha pero ahora me gustaría proponerles un reto.
¿En qué consiste el reto? El 18 de Diciembre tendrá lugar el Festival Siete Aceitunas Solidarias y Un Lagarto a beneficio de siete asociaciones de nuestra ciudad. La primera parte del reto consiste en que ustedes llenen, como siempre, el teatro y aporten su granito de arena en forma de entrada. Esta parte estoy convencido que se va a conseguir.
Queda una segunda parte que es la que ahora les paso a plantear. A lo largo de siete semanas, con la inestimable ayuda de Diario Jaén, vamos a dar a conocer, en la medida de nuestras posibilidades, como desarrollan sus actividades esas asociaciones y de qué manera eso hace más llevadera la vida de nuestros paisanos dentro de ellas. Mi sueño es que ustedes no pasen de largo las páginas que vamos a rellenar contándoles lo que hemos visto.
Nosotros nos hemos molestado, en el buen sentido de la palabra, en visitar a todas y cada una de ellas para hacernos eco de su labor diaria. Todo eso sería inútil si ustedes pasan las páginas para dedicar su lectura a lo de siempre (que está muy bien también) y no leen y recapacitan sobre lo que les vamos a contar. Cada uno luego que actúe en consecuencia.
¿Qué se puede hacer para ayudar después aparte de comprando la entrada? Muchísimas cosas. Desde compartir lo que hayamos leído con los nuestros hasta pasar un día a hacer una visita, preocuparse por conocer los problemas y las necesidades de los que allí nos encontremos y buscar la manera de arrimar el hombro a su lado. Muchas veces un simple gesto de cariño y apoyo, según en qué situación, hace más efecto que el mejor de los medicamentos.
En Jaén hay dos barcos aunque no tengamos costa. Uno está lleno de gente que trabaja y se preocupa por los demás. El otro lo compone un pasaje repleto de gente mediocre, ruín y mezquina que pasa por la vida de puntillas criticando todo lo que se cruza en su camino pero sin mover un sólo dedo por cambiar las cosas.
Ahora la pelota está en su tejado. Espero que me demuestren que no me equivoco. Estoy convencido de que en mi tierra vive muchísima gente que merece la pena y de la que me puedo sentir orgulloso. Sé que el reto no es fácil pero la vida de los que tenemos al lado y de los que vamos a ir contándole detalles tampoco.
Cada uno puede ayudar de una forma distinta y todas son igual de válidas y necesarias. Sólo queda saber en qué barcon quieren hacer el crucero: en el barco de basurillas humanas o el de los campeones que pelean por una vida mejor para todos… Ya les comentaré como es el final de la película cuando llegue Navidad…

